En una “democracia” capitalista como EE.UU., los medios corporativos reflejan fielmente la ideología de la clase dominante tanto en su información como en sus comentarios. Al mismo tiempo, esos medios dejan la impresión de que son libres e independientes, capaces de una cobertura equilibrada y de comentarios objetivos. El cómo logran esos objetivos aparentemente contradictorios pero legitimadores, es un asunto digno de estudio. Hay personalidades en la industria de los medios que afirman que ocurren inexactitudes ocasionales en la cobertura noticiosa debido a errores inocentes y problemas cotidianos de producción como ser presiones por plazos de entrega, limitaciones presupuestarias, y la dificultad de reducir una historia compleja a un informe conciso. Además, ningún sistema de comunicación puede esperar que pueda informar sobre todo, de ahí que se requiere selectividad. Sin duda, existen presiones y problemas semejantes y se cometen errores hone...
Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe En esto radica la paz de Dios.